Corrupción en Miami

Yo soy el guapo, el pequeñín, es la nueva abigail, y los vigoréxicos, nuestros amiguitos de esta noche.

Nacho Polo nació en Móstoles (Madrid), en 1975. El madrileño con sólo 18 años, y cuando aún decidía que hacer en la vida, conoció a la persona que le marcaría, cual ganado y que le perseguiría hasta en sus sueños, el gran “actor”, Victor Sandoval.

Victor por aquella época, comenzaba a ser una cara conocida del mundo de la televisión, aunque aún no había desarrollado su transformación a “víbora” del mundo rosa, ya que en esos momentos Victor era crítico musical,  en el programa de  T5, “¿De qué parte estás?“. En este mismo programa Nacho Polo era azafato y el chiquillo, joven y apetitoso, puso becerrísimo a Victor, y ni los 10 años de edad, que los separaban, fueron impedimento para que uniesen sus vidas.

Sus primeros años, eran un cuento de hadas, una película romántica y pastelona. Victor alcanzó el culmen de su carrera siendo el presentador de Mamma Mía, y Nacho tras finalizar sus estudios de ciencias empresariales, y seguramente financiado por Victor, decidió que gestionar una empresa no era lo suyo, tenía demeasiado gusto para desperdiciarlo, y se centró en el mundo del diseño y el interiorismo.
Según algunas páginas de internet, Nacho, trabajó como Director Creativo en una compañía de diseño, en un despacho de arquitectura, etc., pero en todas estas páginas aparecen fotos de un piso muy mono, pero siempre el mismo piso y las mismas fotos. Siendo el piso que ambos comparten en Madrid. Pero, ¿sólo ha decorado ese piso?, ¿su capacidad de decoración termina en comprar un sofá negro y en colgar marcos sin foto?.
Pero el trabajo de Victor los llevo a Miami, y Nacho pensó, chachi, mi segunda casa para decorar!!!, pero lo que no sabía Nacho es que ese era el principio del fin. Ahí comenzaba su calvario, o ¿un nuevo negocio?.
Las cosas discurren así:
Victor y Nacho se casan en 2005, y les casa, ni más, ni menos, que nuestra actual ministra de Exteriores, Trinidad Jimenez. Y se fueron a comer su particulares perdices, a Florida, donde hubo que adaptarse a desayunar bloody mary,  comer caviar, pasar la tarde en Dior, y ofrecer fiestas temáticas. Y Victor trabajó, y trabajó, y trabajó, y Nacho, casí trabajó en Esta casa es una ruina (parece que no le convencía el número de ceros del contrato), para finalmente montar un estudio de interiorismo (en cuya página web aperecen las mismas fotos del mismo piso).
Pero en Miami, ser monógamo no se lleva, y a esto también había que adaptarse y según Victor, Nacho, se adapto mejor que él, y el trío, la orgía, el intercambio de parejas, y demás opciones de diversión sexual, fueron parte de la vida del matrimonio, y según Victor, mientras el trabajaba, Nacho se la “meneaba”.
Y entre muchos “incidentes”, de esta vida loca, a Victor, hubo uno que le marcó especialmente, y que contó con detalle en su “Caja Deluxe” . Victor relató, como escuchaba, mientras vomitaba hasta el higadillo, como sus supuestos amigos, decían, “ahora que el viejo está borracho, vámonos”, significando ese “vámonos”, que ya podían tener mambo con Polo.

Esto y una araña, una malvada araña, que dejó maltrecha la mano del colaborador, empezó a resquebrajar el matrimonio. La araña inyectó el veneno, y llegaron los problemas de salud, y la falta de trabajo, pero los gastos eran más, y ante dejar las fiestas o pagar los tratamientos médicos en E.E.U.U., decidieron chupar de la sanidad española, y mientras Nacho seguía con su lujosa vida, en Miami Beach, Victor se curaba de sus heridas y buscaba trabajo, en Madrid.

Y Victor vió Sálvame, programa de autoayuda, y dijó por qué no contar mi dramática historia. Y en forma de culebrón, nos cuenta lo anterior, y nos promete hacernos participes de todo lo que acontezca a partir de ahora.
A buena fe que lo ha hecho. El momento más álgido fue el capítulo 2025, “Buscando a Nacho”, donde Victor va a Miami, a reclamar a Nacho donde esta el dinero, que con tanto esfuerzo está ganando en Sálvame, y que semanalmente le envía para los gastos de la casa. Y además de encontrarse la casa echa un desastre y sus mascotas desantendidas, ve como Nacho se escapa junto a una pareja amiga, pareja, que según Victor, mantiene ahora a Nacho, mientras éste les regala “otras cosillas”.
De Nacho, por ahora, sólo hemos escuchado un chillido, chillido que ya tiene, Victor, como polítono. A esto hay que sumarle un nuevo grupo de facebook, llamado “YO TAMBIÉN QUIERO PARA MI MÓVIL EL GRITO DE NACHO POLO” (sin quieres hacerte fan, pincha AQUÍ)

Pero esto no parece ser el fin, ahora mismo, Victor ha iniciado los trámites de divorcio, y sigue contándonos cada mensaje, mail, etc., que va aconteciendo en su vida. De hecho, sería muy capaz de ocupar las 4 horas de Sálvame el solito. ¡Es increíble lo rápido y lo mucho que puede hablar este hombre!
A todo esto a la pareja le están saliendo unos cuantos satélites, el resucitado Enrique del Pozo, un actor porno, Iñaqui Martinez (alias Anthony Martinez), etc., posicionándose cada uno donde mejor le convenga.
Y yo me preguntó, ¿cuánto de guión hay en esta telenovela?, y ¿durará lo mismo que el tiempo que necesitan para reunir dinero y seguir la vida loca? ¿cuánto tardará en aparecer Nacho? ¿cuál es caché?, ¿Victor callará alguna vez? ¿cuántos “satélites” les saldrán a esta historia?, y ¿donde está la araña? ¿ha muerto?

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