¿Héroe o Villano?

Foto de Jesús Neira(Biografía: 1953, Granada, España). El 2 de Agosto del 2008 la vida de Jesús Neira, profesor universitario de 57 años de edad, cambió radicalmente y estuvo a punto de acabarse para siempre tras recibir una paliza por salir en defensa de una mujer que estaba siendo supuestamente golpeada por su pareja en plena calle. El presunto agresor se llama Antonio Puerta, un drogadicto que acababa de salir de la cárcel por tentativa de homicidio, y su victima era su novia Violeta Santander. Violeta tuvo sus más miserables minutos de fama los meses siguientes, contratada bajo pago en La Noria durante varios programas para defender los maltratos recibidos por su pareja y arremeter contra Jesús Neira por haberse metido en lo que no eran sus asuntos. Esas intervenciones en la Noria, mientras Neira agonizaba en el hospital, batieron records de audiencia en lo que para mi es unos de los episodios más sórdidos de la historia de la tele. Finalmente, en Octubre de 2.010, Antonio Puerta fallece en su domicilio supuestamente de una sobredosis.

Como si la paliza no hubiera sido bastante, al parecer el mayor peligro de muerte lo corrió Jesús Neira por la mala atención que recibieron sus heridas por los servicios sanitarios de la Comunidad de Madrid, que presuntamente incurrieron en varias negligencias que estuvieron a punto de mandarlo al otro barrio. En esos momentos la figura del profesor Jesús Neira es subida al olimpo de los héroes y condecorado por varias instituciones como es debido y habitual. Pero el tema fue mucho más allá de lo acostumbrado cuando con el objetivo de darse propaganda y de que Neira no ahondara en sus demandas judiciales contra la sanidad madrileña, Esperanza Aguirre le concede la presidencia de un inventando organismo, pagado por lo madrileños, que se llama el Observatorio contra la violencia de genero, siguiendo la misma lógica que hubiera tenido poner al frente del plan nacional contra la droga a un paisano al que hubieran pegado por increpar a unos camellos en la plaza de su barrio. Y es que tener una actuación heroica en un momento determinado, no te convierte en un especialista capacitado para liderar una materia.

Tras ello descubrimos que detrás del recién coronado héroe había una persona, políticamente poco correcta, y que empezó a decir las mismas barbaridades que probablemente antes decía libremente en privado, peor está vez publicadas en un libro que salió en marzo del 2010, llamado España sin democracía. Cosas como que el partido socialista debería ser prohibido, o que el los partidos nacionalistas eran el germen de todos los males de España, vamos lo que dice el 90% de los taxistas de Madrid. Barbaridades que no comparto, pero defiendo la libertad de poder decirlas, aunque espero que no le den la oportunidad a cada taxista, por mucho que sea capaz de realizar una acción heróica, de arreglarlo todo en dos días como prometen cada vez que te dan una carrera. Y en el caso de Jesús Neira estas barbaridades lo hicieron objeto de las críticas de la oposición a Aguirre y empezó su vía crucis de héroe a villano.

La polémica biografía del profesor Neira estalló y retornó a los programas de la telebasura, cuando Jesús Neira es parado por la policia dando eses por la carretera y condenado por llevar una tasa de alcohol en sangre 3 veces superior al límite de lo permitido. Ante esto en sus primeras declaraciones el presidente del Observatorio contra la violencia de género dijo que había sido porque le obligaron a beber una copita cuando a él por su medicación el alcohol le siente muy mal… Claro, la trupé de Kiko Hernandez y Kiko Matamoros se escojonaba y se lo comían. El escandalo hizo que Esperanza Aguirre ordenara disolver el chiringuito del Observatorio contra la violencia de género, que en realidad ni existió, no tenía ni presupuesto, ni funciones, ni telefono, ni nada más que un objetivo propagandístico. Tras esto, Jesús Neira se libero de tanto rollo y declaró: “Si no puedo pegarme un revolcón con una señora y tomarme una cervecita, no quiero vivir“.

El profesor Neira está claro que es “un bocas” que no merecía haber sido erigido en santo, pero su valiente acción contra aquel maltrato es tan honorable para mí ahora como antes y realmente ahora tras todo lo sucedido su historia me da pena por todo en lo que se ha visto metido, sin estar preparado para ello y que seguro ha afectado a él y a los suyos.