Experimento sociológicamente irrepetible

- Gusto exquisito para la moda
Periodista, presentadora, y showgirl
María de las Mercedes Milà i Mencos, nació el 5 de abril de 1951 en Espluges de Llobregat, y hermana mayor del también periodista Lorenzo Milà, al que adora. Pero además de gran señora, podría ser condensa, pues es hija del II Conde de Montseny, José Luís Milà y Mercedes Mencos. Vamos la chica es de alto abolengo.Pero ni mucho menos es conocida por sus títulos nobiliarios, la Milá, se ha forjado una gran reputación como periodista, periodista de esas que no se calla ni debajo del agua, y que se vanagloria de decir lo que piensa, sin pedir permiso ni conceder elogios no merecidos.
Para llegar hasta aquí, la biografía laboral de Mercedes Milà, empieza en los servicios informativos de TVE, dedicándose a la sección de deportes, donde permanece 4 años. Pero su salto a la fama en el mundo del periodismo, vino dado por el programa Dos por dos, donde realizaba buenas entrevistas, no siendo suficientes para que el programa se mantuviese en la parrilla televisiva. De la caja tonta, Mercedes se fue a la radio, haciendo colaboraciones en el programa de otro de los grandes periodistas de este país, Gavilondo.

Foto del muy buscado escote de Mercedes Milá
Pero en el 1982 vuelve a la tele, y ya en solitario presenta el programa Buenas noches, siendo uno de los éxitos de esa temporada, y durando dos más. Este programa, además de ser un salto en lo profesional, representa un punto de inflexión en lo personal, pues conoce al productor, José Sámano, con el que comienza una relación sentimental que dura 20 años, y aunque nunca se llego a formalizar su relación, ella en algunas ocasiones se refería a él como su marido. A partir de aquí, Mercedes, se centra en programas del mismo estilo, como De jueves a jueves, donde era capaz de conseguir grandes exclusivas, con entrevistas que no dejaban indiferente ni al más pintado, y que nos dejo grandes momentos como el cabreo de Francisco Umbral, donde dijo aquella famosa frase “yo he venido aquí a hablar de mi libro”.
Mercedes era un crack de la tele, un ejemplo de una mujer sin pelos en la lengua, triunfadora, y que a pesar de provenir de una familia con posibles, valía, y valía mucho. Con las cadenas privadas, consiguió ser una de las periodistas más demandas, y probablemente de las mejor pagadas. En 1990, llego a Antena 3, donde presentaba Queremos saber, un gran éxito de la cadena, y donde volvía a triunfar con buenas entrevistas a personajes de la política, de la alta sociedad, del mundo de la canción, y artisteo general. Este programa fue el antecesor del Tengo una pregunta para usted, pues 39 personas del público podían hacer cuestiones al invitado estrella. Mercedes triunfo, y obtuvo el TP de oro a la mejor presentadora. Tras este programa vinieron unos cuantos programas similares con más o menos éxito.
Pero Telecinco, no quería dejar de gozar de tener a una periodista de las buenas entre el elenco de sus presentadores, y la ficho para el gran experimento, llego Gran Hermano, donde yo quería ir a parar. El 23 de Abril del primer año del nuevo milenio, o sea el 2000, comenzó Gran Hermano. Quizás sería uno de los estrenos más esperados y hoy en día recordados de la historia de la televisión de nuestro país. Y a las 10 de la noche, de aquel domingo de primavera, apareció en nuestras pantallas, Mercedes, para explicarnos que estábamos ante un momento histórico, íbamos a experimentar sociológicamente con 10 españolitos, representativos de parte de nuestra sociedad, y todos, entre los que me incluyo, permanecimos pegados a la tele, y día tras día, durante la duración del “experimento”, incluso buscábamos bares donde poder ver las 24 horas del día a esos españolitos que buscaban ansiosamente un premio, y que lo buscaban haciendo algo tan difícil como convivir con gente desconocida. Y todos esperábamos esa entrevista al expulsado, donde Mercedes, sin ningún tipo de contemplación le sonsacaba lo que todos queríamos saber.
Mercedes arrasó, pero no sin recibir críticas, muchas de ellas de colegas, que no entendían como una periodista de la talla de Mercedes se había metido en semejante percal. Pero ella siguió un año más presentando GH2, pero quizás las críticas o un pequeño cargo de conciencia la hicieron abandonar por programas de corte “más serie”, y dejó paso a Pepe Navarro, como presentador de GH3. En ese año, el 2002, volvió a Antena 3 a presentar Queremos saber más. En ese mismo año, pasa por un momento duro a nivel personal, pues se produce la ruptura sentimental con su pareja desde el 1982, José Sámano.
Volviendo a lo profesional, Mercedes “no estaba muerta” para los realitys y para T5, sólo “estaba de parranda”, y los espectadores la demandaban, T5, escuchó y suponemos que por una buena cantidad de pasta la devolvió a su sitio. Y ya va por la duodécima edición de GH. Pero algo ha cambiado. Ella sigue hablando de su experimento sociológico, pero ya no la creemos, pues desde hace unas cuantas ediciones, los concursantes parecen tenerse la lección bien aprendida, y su perfil, no representa al conjunto de este país, o al menos eso espero, pues no hay GH que no este repleto de barbies hinchables, ávidas de mostrar sus carnes con superminifaldas, más conocidas como cinturones anchos, muñecos hipermusculados, que intentan trincarse a todo lo que se mueve y con poco cerebro, y mucha testoterona, o listillos que buscan la manera de rentabilizar al máximo su paso por el reality, siendo malos malísimos, o demasiado buenos, buenísimos. Y con sus “niños”, como ella los llama, va año tras año construyendo historias, que vemos o se supone que vemos en la edición, aunque muchas veces, me da la impresión, que son burdos montajes que sólo pretenten crear el morbo suficiente para que la audiencia se quede, y junto con las entrevistas bien dirigidas, donde Mercedes no duda en posicionarse, conviertiéndose en poli bueno o malo según convenga (como en el caso de Arturo – Indhira), van mantiendo el barco a flote. Aún así, creo que Mercedes se ha quedado si muchos de aquellos fanáticos de GH 1. Y por cierto, nadie nos ha contado las conclusiones del “experimento”.
Pero la Milà, es lista y compagina su bolsillo con su conciencia. Con GH llena su bolsillo, y con Diario de, satisface su conciencia. En el primero puede dar rienda suelta a su lengua y a su extravagancia, extravagancia que la lleva a vestirse cual frutero, o como en la edición de GH12, donde se deja vestir por estudiantes de diseño, que a juzgar por los vestiditos deben de ir a la Facultad del des-diseño. En el segundo, investiga, intenta recopilar pruebas gráficas, interroga, y acosa a presuntos delincuentes, pederastas, y desechos de nuestra sociedad, y en mi particular opinión, no lo hace mal.

Mercedes de noche

Mercedes de día
A nivel personal, sólo se le conoce una relación más, con un hombre, 16 años más joven, y con el que es muy feliz durante 4 años, pero que muy a su pesar, él la deja, haciéndole pasar, tal y como confiesa en su última entrevista en Sálvame, un momento muy malo de su vida.
En el fondo espero que Mercedes aún nos acompañe unos cuantos años en nuestras pantallas, porque mal o bien, siempre da que hablar y quiero pensar que realmente no tiene pelos en la lengua, como hace unos meses donde confesó en una entrevista concedida al periódico “El País”, asegurando, “Me avergüenzo de pertenecer a la misma empresa que está echando por tierra a personajes antes de ser juzgados” refiriéndose a los comentarios y reportajes emitidos en Sálvame a cuenta del proceso por el que está imputada María José Campanario (mujer de Jesulín de Ubrique), donde poco más que la sentencian a muerte. Lo que me rompe es que meses después de esta entrevista, Mercedes, visita el plató de Sálvame Deluxe, y por la complicidad con Jorge Javier y sus colaboradores (Kiko M., Milá, Belén Esteban, Kiko H., etc.), parece las opiniones de Mercedes son bastante volátiles.